Los días en que baja nuestra menstruación, o “estamos con la luna” como me gusta decirle ☽ son días donde podemos aprovechar de cuidarnos extra, de asegurarnos bienestar, y conectar con nuestra energía femenina. Muchas mujeres viven su menstruación con pesar, dolor, y desánimo, pero en este post, las queremos invitar a todas a menstruar con alegría, a sentirnos parte de la tierra y vibrar con su energía.

 

Cuidado íntimo

Cuidar nuestro cuerpo es un conjunto de acciones orientadas hacia el bienestar y la salud. El autocuidado es esencial, sobre todo durante los días que menstruamos, donde podemos percibir extra cansancio, dolor, y ser propensas a estar más sensibles, tanto física como emocionalmente. Acá te mostramos algunas opciones para cuidar tu cuerpo desde una perspectiva más natural y holística.

 

Copita menstrual: una forma sustentable de recoger nuestra sangre menstrual es usar una copa de silicona, también conocida como Moon Cup. Esta copa cabe en la palma de tu mano, es flexible, hipoalergénica, y se inserta en la vagina como un tampón, sin los riesgos que éstos últimos conllevan.

Compresas de género: una opción reutilizable y sustentable es usar “toallitas” de género. Vienen en diversos colores, tamaños y grados de absorción, y se usan al igual que las desechables, sólo que en vez de tirarlas a la basura, las pones en remojo con agua fría y al final de tu ciclo las lavas con detergente suave.

Compresas desechables ecológicas: una opción de emergencia o de transición, son las toallas desechables elaboradas con materiales no tóxicos, como algodón orgánico libre de pesticidas y libre de cloro, que además son compostables y biodegradables.

Menstruación libre: así como los niños, que aprenden a controlar sus esfínteres hasta llegar a usar el baño, las mujeres podemos conectar con nuestra sensación del piso pélvico y anticipar cuando vendrá una descarga, sólo que la mayoría de nosotras no recibió educación al respecto: somos como adultos con pañales. Al empezar a recorrer este camino, conocerás mujeres que ya no usan ningún tipo de protección, muchas ni siquiera ropa interior (viva la libertad!), cómo lo hacen? con consciencia corporal, y reconociendo sensaciones, al igual que para orinar.

Limpiador natural: el mercado ofrece jabones especializados para la “zona íntima”, sin embargo, los médicos no lo recomiendan porque desequilibra el delicado ph y las colonias bacterianas de nuestra piel. Lo ideal es usar sólo agua, pero si sientes que no es suficiente, puedes usar un enjuague herbal de manzanilla o caléndula mientras haces la transición.

Ventilación y bacterias: nuestra zona genital es naturalmente húmeda, por lo que un cuidado inadecuado puede resultar en el desarrollo de hongos e infecciones. Evita usar ropa muy apretada, sintética, o poco ventilada. Prefiere ropa interior 100% algodón, orgánico en lo posible, te ayudará a sanar si sufres infecciones vaginales y/o urinarias a menudo. Evita el uso de protectores diarios, de jabón, y de otros productos. Si necesitas hidratación, prueba usando aceite de coco orgánico en pequeñas cantidades.

 

Dolor y cólicos

Muchas mujeres experimentan dolor durante los primeros días de su menstruación. Nuestro consejo es siempre escuchar al propio cuerpo, abrigarse, consumir alimentos nutritivos y en lo posible, descansar. Muchas trabajan y no pueden dejar de hacerlo, sin embargo, podemos bajar la presión y añadir un poco más de pausas durante esos días.

Hierbas: los mejores aliados de la mujer son la caléndula, la manzanilla, y la salvia. Estas hierbas nos ayudan de distintas maneras durante la menstruación, consíguelas, de preferencia orgánicas, y tenlas siempre a mano. La manzanilla y la caléndula son ideales para aliviar el dolor, hinchazón y malestar. Si el dolor persiste puedes usar orégano, un poderoso analgésico y antiinflamatorio natural. Además, si sufres de menstruaciones irregulares, la salvia puede ayudarte a regularizar tu ambiente hormonal, claro, con la ayuda de una alimentación natural, libre de productos procesados y GMO. Si tu regla es irregular o sufres ovario poliquistico, es muy importante que prefieras alimentos 100% naturales y orgánicos que no hayan tenido contacto con plástico: estudios han encontrado que los pesticidas y algunos preservantes actúan como disruptores endocrinos.

Agua caliente: prefiere consumir alimentos y agua caliente puede ayudar a aliviar el dolor. Además, puedes usar una botella o saco de agua caliente y ponerlo sobre el abdomen. Prepara una infusión con 1 cucharada de hierbas (elige una del punto anterior) y un taza de agua caliente, deja reposar por 5 minutos, cuela, y bebe 3 veces al día mientras tengas molestias.

Saco de semillas: una opción es comprar un saco de semillas artesanal, o hacer uno tu misma. Puedes llenar un saco de tela con granos de arroz, e incluso legumbres, y coserlo bien para que no se salgan. Este saco lo pones a calentar en un sartén o en el horno, y cuando esté calientito lo pones sobre tu abdomen.

Aceite esencial: los aceites esenciales tienen increíbles propiedades medicinales y pueden usarse de muchas formas. Mezcla una gota de aceite esencial de manzanilla y una gota de aceite esencial de menta con 1 cucharada de aceite de girasol, y masajea tu abdomen, caderas, e incluso muslos si el dolor se expande. Pídele a tu compañero o compañera que haga lo mismo sobre las últimas vértebras de tu columna. Sentirás que el dolor se desvanece rápidamente.

 

Molestias e irritación post menstruación

Muchas veces, debido a la humedad e irritación que provocan las compresas tradicionales, sufrimos molestias o pequeñas alteraciones del flujo vaginal, una vez terminada la menstruación. Si buscas algunos remedios naturales para probar mientras consultas con tu médico*, esto te puede ayudar.

Yogurt: necesitas un yogurt natural fermentado con kefir o “pajaritos”. Si solo consigues un yogurt de supermercado es mejor que no lo uses. Debe ser artesanal, en envase de vidrio, fresco y sin saborizantes. Aplica una pequeña cantidad de yogurt en la zona afectada por 3 veces al día. Observa cómo avanzan tus síntomas y consulta un médico si no experimentas alivio.

Probióticos: puedes consumirlos regularmente o aplicarlos de manera tópica. Los probióticos te ayudarán a repoblar la delicada flora bacteriana que las mujeres tenemos en la vagina. Quieres cuidarla de verdad y evitar desequilibrios y enfermedades? Evita el alcohol, el azúcar, los productos procesados, las cosas que contengan levadura (pan, cerveza, pasteles, etc) los productos con harina blanca, y consume más vegetales, alimentos integrales, y alimentos fermentados.

Consulta médica: no estamos en contra de la medicina, apoyamos los conocimientos y quienes dedican años de su vida en integrarlos y ejercer tan hermosa profesión. Honramos y respetamos a todo tipo de médicos, y esperamos que sea una disciplina cada vez más humanizada e integral. Por eso, si no tienes un “médico de confianza” te recomendamos revisar el Directorio Weleda y el Centro Médico Casa Fen para quienes viven en Chile.

 

Nutrición esencial

Frutas y vegetales: como les mencionaba unas líneas atrás, llevar una alimentación alta en fibra es esencial para alimentar la flora bacteriana de nuestro cuerpo, apoyar el desarrollo de bacterias beneficiosas, y frenar la colonización de bacterias no tan beneficiosas: todo se trata de equilibrio, y aquí, el equilibrio es frágil, teniendo en cuenta que la dieta tradicional de occidente está prácticamente diseñada para debilitar tu microbioma. Consume al menos dos platos de vegetales crudos y 3 porciones de fruta al día, como indica la OMS, si a esto le añades vegetales cocidos o al vapor, aún mejor!

Evitar: es muy relevante evitar alimentos que destruyen nuestra flora bacteriana, y que al mismo tiempo, favorecen que bacterias y microorganismos nocivos colonicen nuestro cuerpo. Evita los productos procesados, el exceso de levaduras, el alcohol, el abuso de medicamentos tradicionales, el azúcar, y la harina blanca en general. Los anticonceptivos también dañan la flora bacteriana, si quieres, puedes buscar opciones no hormonales. Te suena el término “candidiasis” dentro de la consulta del ginecólogo? Bueno, adivina quién es la “cándida” y de qué se alimenta (una pista: es una levadura, y se alimenta principalmente de azúcar y productos refinados).

Mucho líquido: el líquido es vital para mantener una buena salud y mantenernos hidratados. Evita las bebidas en envase plástico ya que el plástico contiene elementos que actúan como disruptores endocrinos en nuestro organismo. Evita el azúcar, los ingredientes artificiales y colorantes. Prefiere beber agua, infusiones de hierbas y agua con trozos de fruta, siempre en vasos o contenedores de vidrio, cerámica, o acero inoxidable, para cuidar tu ambiente hormonal.

 

Cuidado personal

Caminar, elongar y respirar aire puro: manejar nuestros niveles de estrés es un paso básico dentro del autocuidado, y también dentro del protocolo de cuidado del ciclo menstrual, sobre el que les contaremos más adelante. Partir por lo más simple puede ser de ayuda: evitar el sedentarismo y pasar horas frente a una pantalla, caminar media hora diaria, sin apuro, mirar nuestro entorno, sentarnos en un parque o plaza, respirar aire puro, y estirar nuestros músculos al despertar y antes de dormir nos entregará una sensación de bienestar, nos ayudará a dormir y que nuestro descanso sea más reparador.

Ciclos circadianos: nuestro cuerpo está conectado con la tierra en más maneras de las que imaginamos. Nuestras hormonas y neurotransmisores vibran de salud cuando les permitimos funcionar en armonía con los ciclos de luz y oscuridad presentes en nuestro entorno. Despertar con los rayos de sol, acostarnos cuando sube la luna, bajar las revoluciones al atardecer, tener energía al amanecer. No es difícil, inténtalo y tu cuerpo te lo agradecerá.

Antojos: los antojos son un gran tema. Hay muchos juicios mezclados aquí. En Andes Guardianes promovemos la alimentación natural, y el escuchar lo que tu cuerpo necesita. En mi caso (como mujer, como Constanza), si durante la menstruación identifico ganas de comer alimentos grasos, no necesito “darme permiso” ni “compensar” ni “medirme”, voy, compro una bolsa de paltas, frutos secos, y semillas, y preparo el más rico turrón de cacao raw con manteca de cacao, acompañado de paltas, semillas, aceite de oliva y vegetales. A veces no quiero cocinar, y compro un chocolate delicioso, 100% cacao, porque el poder de los alimentos puros y naturales no tiene comparación. Si siento ganas de comer algo más suave y cálido, preparo un queque de harina de almendras y puré de zapallo + chips de cacao crudo. Santo remedio a los antojos.

 

Energía

Conexión con la tierra: busca un lugar tranquilo, como un parque poco concurrido, y elige el árbol que más “te llame”. Siéntate junto a él. Observa y escucha con atención. Durante nuestra menstruación, podemos aprovechar esa “sensibilidad”, nuestros sentidos se agudizan, aumenta nuestro olfato, percibimos el mundo de otra manera. Aléjate del ruido, rodéate de cosas buenas, descubre la naturaleza como late en cada ser vivo. Busca un atardecer y vívelo, de principio a fin.

Ofrece tu luna: si estás recogiendo tu sangre en una copita, puedes ofrecerla en seguida de vuelta a la tierra. Busca una planta significativa, da las gracias por los alimentos que permitieron construir tu endometrio, y luego devuelve tu sangre a donde empezó. Si estás usando compresas de género, puedes hacer lo mismo con el primer agua de remojo, cuida que sea libre de detergentes.

Chakra sacro: nuestra matriz se encuentra ubicada en la zona del chakra Sacro, o segundo chakra. Corresponde a la fuerza vital, energía sexual y creativa, justamente, nuestra energía de creación, nuestro goce, nuestro placer, nuestra útera. Llamado Svadhishthana en el idioma original, su representación contiene una luna, como nuestra luna. Activa este chakra mediante la meditación (como la que compartimos a continuación), una sesión de yoga o reiki, Gemoterapia con cristales color naranjo, y aromaterapia con ylang ylang.

 

Meditación del árbol

Cierra los  ojos  suavemente y al respirar nota como tus pulmones  se llenan de aire y al exhalar cómo  echas  cualquier miedo, duda, ansiedad, preocupación que te esté bloqueando…

Siente cómo tu cuerpo se va relajando poco a poco desde la punta de tus pies  hasta la cabeza pasando por las  pantorrillas, las rodillas, los  muslos, las  caderas, tu pecho, y tus hombros y brazos, tu espalda…

Imagina que desde la base de tu columna saliendo por la planta de tus pies comienzan a salir raíces, como si fueras un árbol…  Las  raíces  crecen cada vez más  y más  hasta penetrar las  profundidades  de la Tierra y llegar a su  corazón… Y siente cómo tus raíces se vuelven más y más fuertes y cómo ahora eres un árbol…

Inhala profundamente y nota cómo tu  cuerpo se nutre de la energía curativa de la Tierra…

La energía entra por la planta de tus pies  y se dirige al sacro, para ascender lentamente por la columna hasta la cabeza sanando TODO tu cuerpo en su recorrido…  Eres un árbol que recibe el alimento de la Tierra a través de las raíces distribuyéndolo por el tronco hasta cada hoja…

¿Qué clase de árbol eres?

¿Qué tamaño tienes?

¿Cómo son tus raíces?

¿Y tu tronco?

¿Cómo son tus ramas?

¿Qué color y forma tienen tus hojas?…

Presta atención ahora a la copa del árbol, a las ramas y a las hojas que parece que se elevaran hacia lo  alto como si quisieran tocar el Cielo…  La brisa mece suavemente tus ramas y las hojas reciben el alimento del Sol… Respira profundamente y siente la energía de los rayos del Sol…  La luz dorada de los rayos baña tus hojas, tus ramas, tu tronco, tus raíces…

Poco a poco la luz dorada cubre todo el árbol y se hace uno con él…  La luz del Padre Sol penetra el vientre de la Madre Tierra fecundándola, nutriéndola…  A través del árbol que eres, la Luz del Cosmos se manifiesta en la Tierra…

Inhala profundamente y nota cómo integras dentro de ti las energías sanadoras y revitalizantes del Cielo  y de la Tierra…  Siente cómo la energía del amor inunda tu ser…  Y siente al exhalar cómo desde tu corazón salen destellos luminosos hacia todas las direcciones…

Las Energías del Cielo y la Tierra circulan dentro de ti, inundándote de Luz y Paz. Inhala y exhala para inundarte de Luz y Paz. Salen de ti destellos luminosos en todas direcciones. Filamentos dorados y plateados se van prolongando hacia arriba, hacia lo más alto, superan la copa de tu árbol y se extiendan hasta alcanzar el cielo, tocan las estrellas y se expanden por todo el Universo.
Sigue respirando suavemente. Estás relajado y en paz. Permanece así por unos segundos dejándote impregnar por estas energías sanadoras.

Ahora formas parte del todo…  Permanece así unos minutos…  Y cuando sientas que ya es hora de volver, haz una inspiración profunda y exhala…  Poco a poco vas tomando conciencia de tu cuerpo…  Vuelve a respirar profundamente y estira tus piernas y brazos…  Abre los ojos lentamente y mira a tu alrededor.

Cada vez que quieras reponer energías o descansar, puedes volver a tu árbol.

(Del libro “El Oráculo de los Ángeles”de Graciela Iriondo)

 

 

 

Recursos

Ginecología Natural, por Pabla Pérez San Martín.

Luna Roja, por Miranda Gray

El tesoro de Lilith, por Carla Trepat

Mujeres que corren con lobos, por Clarissa Pinkola

https://ginecosofia.com

https://ginecologianatural.wordpress.com

https://eltesorodelilith.com/blog/