Hace un tiempo decidí pedirle a Consuelo -amiga de la vida- una lectura de mi Carta Astral. Conocí a la Consu en el primer blog formal en el que trabajé en el año 2012, donde ambas escribíamos sobre política y actualidad, y por esas vueltas de la vida (una sincronicidad, en realidad, pero de eso les hablaré otro día) nos encontramos en la calle, conversando nos dimos cuenta que éramos vecinas, y que profesionalmente hemos crecido y tomado parte de corrientes que alimentan un mismo río: el autocuidado, la espiritualidad, y el ejercicio de oficios. Ella estudia Astrología, ha avanzado en su camino de manera autodidacta y con mucha dedicación, y realiza lecturas astrales personalizadas, interpretando los eventos de nuestras vidas a la luz de los tránsitos astrales, que esconden su propio significado en cada avance, retrogradación, casa zodiacal, conjunción, nodo, trino y cuadratura.

 

Finalmente, después de conversar y ponernos al día sobre los principales detalles de nuestras vidas, acordamos fecha, hora, y nos juntamos a comer algo rico en mi casa. Antes de ese día, antes de recibir este conocimiento, había pensado en hacer una nota aquí, explicando en qué consiste una Carta Astral, y dónde hacerse una lectura. Pero, después de vivir ese momento mágico entre los planetas y mi fortuna, sólo podía escribir un post personal, experiencial, en primera persona, sobre todo lo que pasó en ese instante, y todo lo que ha ido ocurriendo después. Así que aquí voy.

 

Una Carta Astral, es una representación circular concéntrica del firmamento en cierto momento dado, entendido como el sistema planetario que conocemos y observamos desde la tierra.  Este diagrama ilustra la posición de los planetas en relación a los signos zodiacales y casas astrológicas mediante anillos y símbolos. En ella, para una consulta personal, el astrólogo ubica el lugar exacto en que se encontraban los planetas en su tránsito por el cielo, en el momento en que el consultante nació: para esto es necesario contar con la fecha, hora, y lugar de nacimiento, lo más preciso posible.

La posición en que se encontraban los planetas al momento de nuestro nacimiento, es lo que hace único este registro, y a la luz de este emplazamiento astral es que la experta puede interpretar eventos vitales y acontecimientos clave de nuestras vidas, resignificar episodios vividos por el consultante, y buscar nuevas respuestas a interrogantes que surgen en el proceso. La lectura de la carta astral es un espacio de profunda reflexión, personal, donde se desvelan simbolismos enraizados en lo profundo del inconsciente que traen a la superficie una nueva comprensión.

Al ser una lectura personalizada, es muy diferente del horóscopo clásico de revistas, ya que además el tránsito astral puede ser leído e interpretado en distintos momentos de nuestra vida. Como la Consu es matea y dedicada a lo que hace, me contó que está desarrollando una lectura astral enfocada en eventos vitales relevantes del consultante; de esta manera no se interpreta solo la posición de los planetas durante el nacimiento, sino que en su tránsito y evolución a lo largo de nuestra propia historia personal.

 

 

Mi carta astral

Mi experiencia fue increíble. Confío en el universo y en la sincronicidad, donde todo llega cuando lo necesitas, por eso confié en hacer la lectura de mi carta en ese momento, era fin de año, y yo estaba en una situación vital delicada, con muchos cambios por delante, sin entender muy bien el trasfondo de lo que me estaba pasando. Estaba bien perdida a decir verdad. Y todo lo que se abrió durante mi sesión me permitió bajar la guardia, sentirme vulnerable, sacar lo que tenía adentro, todos mis miedos, revisarlos, ponerlos en palabras, y comprender de dónde venían muchos de ellos.

La lectura de mi carta fue como enfrentar todas esas cosas que me dan miedo y que tenía bien enterradas al fondo del patio. Me di cuenta que me cuesta aceptar mi vulnerabilidad. Fue como cruzar un puente altísimo y terrorífico, pero que te lleven de la mano, confiar en el proceso, confiar en que todo va a salir bien y que sea lo que sea lo que te espera, es lo que el universo tiene para ti. Fue soltar y abrir los brazos, recibir felicidad.

En lo personal, me cuesta abrirme con las personas, explicar mis procesos y lo que siento es algo que normalmente evito, sin embargo, como la Consu trajo mi carta lista, ya tenía todo más claro que yo. Revisamos cada uno de los planetas, qué simboliza, y en qué lugar se encuentra en mi carta. Cómo las conjunciones de algunos de ellos le dan peso a algunos conflictos, y como otros vaticinan fortuna que está ahí, a la vuelta de la esquina, y sólo hay que abrir los ojos para verla. Pude reconocer mi buena estrella y afirmarme para darle cara a lo difícil que tenga que sortear.

Finalmente, quedé con la carta en mi poder, y de a poquito he ido leyendo en profundidad y re analizando algunos aspectos. Cada vez que hago esto descubro algo nuevo. Tengo la costumbre de tomar mi carta cada luna nueva y analizar el planeta regente del momento, para entender cómo conecta conmigo. Así he ido iniciando un diálogo lindo con mi historia y las posibilidades que se me presentan para sanar, para hacer las cosas mejor, y para recibir más altas vibraciones del cosmos.

 

Aprovecha la luna nueva

Este Miércoles 17 de Enero de 2018 es Luna Nueva, luna 8 del ciclo lunar, primera luna nueva del año 2018. Si quieren profundizar en su trabajo espiritual, es buena idea tomar una hora en luna nueva para aprovechar la energía de esta fase, que podríamos describir como propicia para hacer cambios positivos, volvernos hacia nuestro interior, entrar en contacto con nuestro conocimiento interno, y abrirnos a nuevas oportunidades. Empieza este año haciendo un gesto de amor hacia ti mismo, abriendo este camino de autoconocimiento e introspección.

Para agendar una lectura, no dudes en contactar a Consuelo, dejo sus datos a continuación:

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Consuelo Ulloa Bittar

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