La fitoterapia es una de las medicinas más empleadas en todo el mundo. Desde los albores de la humanidad, hemos tomado conocimiento del poder curativo de las plantas, conocemos cuáles tienen propiedades antisépticas, bactericidas, fungicidas, antivirales, circulatorias, etc. Cada civilización antigua ha desarrollado, junto con la agricultura, una medicina basada en plantas, y buena parte de los médicos del pasado ha sido fitoterapeuta.

La aromaterapia forma parte de este patrimonio de saberes sobre el Reino Vegetal, donde los aceites esenciales poseen un amplio y efectivo espectro de acción en diversas terapias. Reconocidos por sus potentes propiedades terapéuticas, y usados durante cientos de años en China, India, Oriente Medio, Egipto, Grecia, América y África, son protagonistas del re surgimiento y nuevo auge durante la Revolución Industrial, de la mano de la destilación por vapor de agua.

 

Qué son los aceites esenciales?

 

Los aceites esenciales son compuestos líquidos que se obtienen de las flores, árboles, raíces, arbustos, y semillas. Generalmente los reconocemos gracias a sus poderosas propiedades aromáticas, y están compuestos de químicos y sustancias complejas, todos ellos de origen natural, ya que provienen directamente de las plantas, y guardan en ellos diversas propiedades medicinales.

Es muy importante comprar aceites esenciales puros, de grado terapéutico, que hayan sido extraídos naturalmente mediante destilación al vapor, ya que el uso de materiales sintéticos para trabajar los aceites de las plantas altera sus propiedades y afecta su valor terapéutico. Muchos aceites esenciales -los más baratos- se encuentran mezclados con alcohol, preservantes, o diluidos.

 

Cómo usar los aceites esenciales?

 

Aromaterapia

Las propiedades aromáticas de los aceites esenciales estimulan nuestro sentido del olfato, afectando nuestro cuerpo, nuestro humor y nuestra mente mediante la simple inhalación. La neurociencia se ha encargado de estudiar la conexión entre los aromas que percibimos y las respuestas químico-eléctricas en nuestro cerebro. Los aceites pueden ser inhalados directamente de la botella, puedes hacer una dilución para aplicar en tus manos, en la tina, en tus sábanas, en un difusor en tu hogar, o en tu espacio de trabajo.

 

Aplicación tópica

Los aceites esenciales también pueden ser aplicados directamente sobre la piel. Asegúrate de revisar la etiqueta de cualquier aceite que uses, ya que hay diferentes recomendaciones para cada uno de ellos. Algunos aceites se aplican diluidos, mientras otros no requieren dilución, en tal caso puedes aplicar 2 a 3 gotas directamente sobre la piel.

Los aceites que requieren dilución, normalmente se aplican combinados con un aceite portador, como aceite de damasco, de palta o de coco. Los aceites portadores son usados frecuentemente para masajes, o para aplicar en zonas más extensas. La fórmula común para dilución es 1 gota de aceite esencial cada 10 ml de aceite portador. Normalmente se aplican sobre el órgano afectado; y si es para un uso más ‘general’, conviene aplicarlos en la planta de los pies, por la columna, y en la parte interna de las muñecas.

 

Uso interno

Existen varios aceites esenciales que no debieran ser ingeridos, sin embargo, muchos de ellos pueden ser usados de forma segura en una cápsula, o con la comida.  Para ingerir un aceite esencial, es absolutamente necesario que sea orgánico y de grado terapéutico, ya que los aceites esenciales de más baja calidad son frecuentemente alterados con preservantes no aptos para consumo. La seguridad es clave, por eso, siempre revisa la etiqueta o el sitio web del aceite esencial que uses, si no estás seguro, consulta con un profesional sobre la posibilidad de usar dicho aceite de manera interna.

* Nota: Nunca uses aceite esencial de grado terapéutico en contenedores plásticos, sólo en vidrio o acero inoxidable. Estos aceites son tan potentes, que disuelven los petroquímicos y filtran partículas de plástico dentro del agua y los alimentos.

 

 

3 Aceites esenciales clave para tener en casa

 

Lavanda

Uno de los aceites más versátiles, la lavanda es conocida por sus propiedades aromáticas, y por su habilidad para calmar y relajar nuestro cuerpo y mente.  También puede ser usada para aliviar irritaciones de la piel y calmar cortes y quemaduras. La lavanda además puede ser añadida a recetas para potenciar su sabor, como agua de lavanda, té, y chocolate (ojo, sólo en contenedores de acero o vidrio).

 

Menta

Naturalmente refrescante, la menta nos ayuda a alcanzar claridad, reducir la fatiga, y aumentar nuestra energía antes del ejercicio o de actividades físicas demandantes. Ayuda en la digestión, y además puede ser añadida al agua, al té, y a los alimentos.  

 

Limón

Un aceite esencial muy versátil, el limón puede ser usado para limpiar y desinfectar superficies, mientras estimula y levanta el ánimo, ya que su esencia es energizante para nuestra mente y cuerpo. Sus poderosos antioxidantes promueven el correcto funcionamiento del sistema inmune. Puedes añadirlo a alimentos y bebidas para mejorar su sabor; el aceite de limón actúa como alcalinizante en el tracto digestivo y es un buen sustituto del agua con limón cuando no tienes frutas para exprimir.

 

Datos

 

Buenos aceites en Chile: Do terra en Cosecha Lunar, Perfect Potion en Aroma Violeta, Vinka Minor Bio en Aldea Nativa.

 

 

 

Si además quieres ver mi video sobre cómo uso los aceites esenciales en mi vida cotidiana, mira a continuación: