La Luna, el astro más cercano a la tierra, es además, un personaje por sí mismo. La Luna, satélite del planeta que habitamos, representa el poder de lo femenino, la Diosa, la madre, la doncella. En el imaginario original de nuestro territorio ella es la Mama Quilla, hermana y esposa del Inti, el dios Sol.

Este cuerpo celeste ha fascinado a la humanidad desde tiempos remotos, estando presente de manera iconográfica en diversas manifestaciones culturales de nuestra especie a lo largo y ancho de todo el mundo, como las artes, la mitología, la heráldica y la religión. ¿Cómo no volvernos locos por un mini planeta color plata que flota en el cielo frente a nosotros, marca el ritmo de la mujer, e incluso mueve nuestras mareas? Los egipcios, mesopotámicos, griegos, romanos, incas, aztecas, nórdicos, guanaches, y musulmanes, todas antiguas civilizaciones en cuya cosmovisión aparece la Luna.

Una de las particularidades que más nos llama la atención es su naturaleza cíclica, que fue estudiada con dedicación por grandes maestros como Galileo Galilei. Las fases lunares nos revelan el cambio aparente de la luna, que atraviesa por 4 diferentes caras en ciclos de 28 días, y donde cada ciclo recibe el nombre de lunación.

Cada una de estas 4 fases del mes sideral está asociado a un conjunto de conceptos y energías en particular, desde el territorio de la agricultura hasta el de la tradición popular rural. A continuación, revisaremos cada una en detalle:

Luna Nueva. Es una luna opaca, donde a veces puedes ver un hilo de luz marcando su curva. Esta fase es la de los nuevos comienzos, nuevas relaciones, nuevas apuestas, el momento de enfocarse en los esfuerzos que hacemos por comenzar algo nuevo. Es el tiempo destinado a los cambios positivos, a buscar nuevas oportunidades laborales, y plantar semillas de ideas que serán cosechadas más tarde.

Luna Creciente. En esta fase la luna aparece creciendo ante nuestros ojos, aumenta el tamaño de su lado luminoso, cambiando de nueva a llena, llenándose de fuerza. En esta etapa hace sentido dedicarse a todo lo que queremos que crezca, y a aumentar cosas que ya poseemos, como nuestro conocimiento, nuestros ingresos, las relaciones que ya están establecidas. Este es el momento de pensar en planificar un embarazo, de mejorar nuestra comunicación, etc. Además, esta fase promueve la sanción en distintos niveles.

Luna Llena, La fase más poderosa de la luna, cuando vemos por completo su lado luminoso. Este es un tiempo de completitud, activación, mejora de nuestras capacidades físicas, ideal para perfeccionar ideas, celebraciones, y renovar compromisos, tanto con personas, como con proyectos. La luna llena es poderosa y bajo su energía se cierran tratos, se cumplen acuerdos, y se sellan promesas.

Luna Menguante. La luna decrece en tamaño mientras continúa su viaje de luna llena a luna oscura. La luna menguante trae el tiempo de soltar, de dejar ir, de escucharnos, dar paso a la introspección, y poner atención a todo lo que podemos liberar. Es un buen momento para comenzar un cambio de hábitos, para hacer una depuración, o terminar una relación.

Luna Oscura. Hablamos de luna oscura o luna negra cuando nos referimos a esos dos o tres días donde la luna no está visible en el cielo. La luna Nueva y la luna Oscura son generalmente consideradas parte de la misma fase, pero en este listado haremos una división, ya que su energía apunta a algo más específico. Si coincides en un día de prestar atención al cielo con una luna oscura, es un buen momento para eliminar de tu vida cosas que no necesitas, contemplar lo que has logrado, y lo que proyectas para el futuro. Es un buen momento de tener tiempo para uno mismo, y para estar un poco más retirados del ruido,

 

¿Cómo saber en qué fase estamos? Una manera de re conectarnos con los ciclos de la naturaleza, es darnos un momento en la noche y poner atención al cielo, a las estrellas, y a la silueta de la Luna. Podemos ir tomando notas, e incluso dibujar nuestro propio calendario. Teniendo en cuenta que observaremos 4 fases en ciclos de 28 días, si observamos a diario, podremos ser testigos del avance entre fases, y cómo la Luna va experimentando cambios de un día a otro. Cuando hayamos tomado costumbre de este ejercicio, podremos identificarla fácilmente cada vez, sin tener que consultar el calendario.

Otra manera que puede ayudar a comenzar, es usar un calendario lunar. Lo encuentran como parte de los típicos calendarios de pared, hay sitios web y apps para descargar, o pueden imprimir uno como este de pinterest que dejamos a continuación. Dentro de un tiempo exploraremos más sobre el Calendario Lunar en otra entrada de blog.

fuente: Pinterest