Nota del 9 de Agosto de 2017

 

Quienes hayan sufrido de granitos o pasan mal rato con una piel más grasosa, se deben identificar con el pavor que se le tiene a cualquier producto que tenga una textura un poco aceitosa. Pero existen productos en aceite que son especiales para calmar y proteger la piel sin recargarla de oleosidad.

Cada cutis es diferente, aunque a modo general, en climas secos, fríos y en ciudades con contaminación, la piel genera grasa como una manera de defenderse de los efectos adversos del medioambiente. Para esos casos, los aceites naturales resultan nutritivos y en muchas ocasiones calmantes.

“El aceite de árbol de té (tea tree oil) y el de lavanda son buenos para regular la producción sebácea, mientras que el de caléndula ayuda a aliviar irritaciones, infecciones y piel seca. Aunque parezca curioso, en algunas personas con acné y piel grasa, se dan zonas muy resecas y/o inflamadas donde este aceite suele aliviar la irritación, picazón y ardor”, explica Constanza Richards, sicóloga y creadora de la página de vida natural Andesguardianes.com.

 

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