Los bowl de helado frutal son nuestra especialidad en verano. Deliciosos, nutritivos, y súper fáciles de preparar, se robaron nuestro corazón desde el día 1. Hoy les compartimos nuestra receta básica, y si ya son expertos en el arte de mezclar unas frutitas para pasar el calor, les dejamos nuestros 5 tips para que sean aún más pro.

La idea de hacer un bowl de helado frutal es evitar los alimentos procesados, y a la vez encontrar maneras creativas de comer cosas ricas. Los lácteos como el yogur y el helado abundan en las mesas cuando hace calor, sin embargo, presentan consecuencias negativas para el medio ambiente y la salud, tanto por sus envases desechables, como por la inflamación que causan, y las absurdas cantidades de co2 que se emite en la industria ganadera.

Además, puedes personalizarlo a tu gusto! Aquí les dejamos una receta básica, y puedes reemplazar y combinar los ingredientes según lo que tengas disponible, o lo que más te guste. Recomendamos comprar todos los ingredientes sin envoltorio y sin bolsa plástica en el mercado de tu ciudad para que este nuevo hábito sea aún mejor 😉

 

Receta básica

Fruta congelada, como plátano, durazno, chirimoya, arándanos, etc.

Líquido a gusto, como agua, leche vegetal, té, infusiones, etc.

Frutos secos, cereales naturales, o más fruta fresca para cubrir y dar textura.

 

Para 1 porción

En una minipimer, procesadora, o licuadora, mezcla 1 taza de fruta congelada con 1/2 taza de líquido y tritura todo. La idea de usar fruta congelada es que la textura final sea lo más similar posible a un helado, fresquito y cremoso. Sirve en un bowl y añade distintos ingredientes naturales para tener diferentes texturas.

 

 

Sube el nivel

  1. Más vegetales: si existe el jugo verde y el batido verde, cómo no vamos a hacer bowl con vegetales? Puedes cocer al vapor un poco de zapallo italiano y coliflor, enfriar, y congelar trozado para usar cuando necesites. También puedes añadir un puñado de hojas verdes como espinaca y hojas de betarraga, el dulzor de la fruta no te dejará detectar su presencia.
  2. Usa ingredientes locales: el acai es rico, pero el maqui es mejor porque es chileno, y si es chileno es bueno! jaja. Fuera de broma, al elegir ingredientes locales, por un lado apoyas a nuestros agricultores, y por otro disminuyes tu huella de carbono. Añade maqui, murta, lúcuma, caquis y otras delicias sin miedo.
  3. Añade extra fibra: todos sabemos que la fibra es importante, ayuda a que nuestra digestión sea óptima y además aporta grasas buenas para el corazón. Siempre que puedas incluye semillas como linaza, girasol, chía y cáñamo sobre tu bowl.
  4. Sí a las proteínas: si eres vegetariano o vegano y no te gustan mucho las legumbres, esta es una buena opción para añadir proteínas a tu día. Prueba incluyendo legumbres cocidas sin sal junto a la fruta, total, la leche de soya es rica cierto? Si no estás tan audaz, prueba con proteína en polvo y frutos secos como nueces y almendras.
  5. Incluye grasas saludables: quieres más cremosidad, más consistencia y más saciedad? Añade grasas saludables! Prepara tu bowl con crema de coco en vez de agua, reemplaza el plátano por palta, y añade un toque de mantequilla de frutos secos por encima.

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