La copita menstrual… muchas hemos escuchado sobre ella, pero según nuestra mini encuesta en instagram, incluso quienes ya la tienen desearían contar con más información sobre ella, sobre su modo de uso y más que nada, sobre la experiencia de otras mujeres al usarla. Y las entendemos! porque nos pasó a nosotras también: antes de comenzar a usarla le preguntamos a varias amigas que ya la usaban, googleamos un poquito, y luego vitrineamos un poco más, hasta encontrar una que nos gustó.

De acuerdo al cálculo realizado por AcciónFem, “si tenemos flujo normal usamos aproximadamente 13.000 toallas higiénicas a lo largo de nuestra vida. Si cada toalla después de usada pesa 5 gramos, producimos 65 kg de basura al año solo en toallas higiénicas. En cuarenta años son 2.600 kg de basura. O sea que, cada cien mujeres menstruantes en Chile producimos 6.500 kg de basura al año”.

Partamos por lo básico, ¿qué es la copita menstrual?. Es una alternativa al cuidado e higiene menstrual, es un pequeño recipiente muy flexible hecho de silicona hipoalergénica, que se introduce al interior de la vagina durante la menstruación, con la función de recolectar el flujo menstrual. La copa menstrual, o moon cup, reemplaza a las toallas higiénicas, tampones, y otros productos de higiene personal durante los días en que menstruamos. Está hecha para contener el flujo menstrual, no absorberlo, por lo tanto debemos vaciarla cada ciertas horas.

Copitas menstruales hay de todos los tamaños, colores y precios, pero, ¿cómo elegir la tuya?. Les recomendamos acotar sus opciones a las marcas que están certificadas por alguna entidad de salud, hoy les vamos a recomendar las Chilenas porque aquí apoyamos el comercio local: Mia Luna, Copita Menstrual, y Lis Cup. Recuerden, la salud no es un juego, lo barato sale caro, antes de fijarse en precios y optar por la más barata, busquen en este post del blog La vagina feliz las alternativas que existen en chile, recomendamos usar SÓLO copitas certificadas.

Ahora que ya conocen las copitas ‘oficialmente’ buenas, y que están fabricadas con silicona hipoalergénica, viene la segunda parte de la elección: la más bonita, la que se vea más pequeña, la que parezca más fácil de tomar, etc. Los criterios son 100% personales, y en nuestra elección influyó el tamaño pequeño, el tamaño de la ‘patita’ inferior, para que fuera fácil de retirar, y la disponibilidad, porque en estamos viviendo en el sur, y no queríamos comprarla online ni viajar a otro lado a buscarla. Finalmente, compramos Lis Cup talla S en Supermercado Orgánico en Curicó, y viene con una bolsita de tela donde se puede guardar entre usos. Quizás tú tienes mucho flujo y quieres una grande, o quizás has tenido más de un hijo y necesitas talla M, quizás no has tenido relaciones aún y quieres una talla XS, todos esos criterios puedes tener en cuenta a la hora de elegir, siempre y cuando sea una copita certificada.

Ahora queremos compartir un breve resumen de las ventajas y desventajas de cambiarse a la copita, versus usar otros productos más anticuados como toallas y tampones.

Ventajas

  • más barata a largo plazo, ya que usando 1 paquete de toallitas o tampones cada menstruación, el gasto es aproximadamente de $60.000 pesos anuales, mientras que el valor de la copita oscila entre $12.000 y $20.000 pesos, y es un gasto único cada 3 años.
  • más autonomía y comodidad, ya que al estar usando la copita puedes ir al baño, asearte, hacer deporte, o cualquier otra actividad con total normalidad, sin preocuparte de manchas o sangrado.
  • más saludable, ya que no provoca irritaciones, alergias, infecciones ni riesgo de shock tóxico como toallitas y tampones. Cuida tu piel, tu PH, y tu flora bacteriana -que es súper delicada-.
  • más ecológica, ya que evitas anualmente, casi 65 kilos de basura no reciclable, no compostable, no biodegradable, que es lo que genera el uso de toallas higiénicas.

Desventajas

  • a algunas les puede tomar un tiempo acostumbrarse, sin embargo, el proceso es muy bonito, ya que aprendes a re-conocer tu cuerpo, re-conectar con tu ciclo menstrual, y a honrar este proceso femenino que la cultura patriarcal se ha encargado de invisibilizar.
  • la cosa se complica un poco en baños públicos, pero nuestra opción ha sido no cambiarla en esos lugares, no cuesta nada planificarse un poquito si vamos a salir y lavarla antes y después. Es perfectamente posible ir al baño sin cambiarla, así que no ha sido problema.

Además de esto, se sabe que las toallitas y tampones te hacen propensa a infecciones vaginales y alergias cutáneas, por un lado, porque limitan la circulación de aire, y la respiración de la piel, y además porque están tratadas con sustancias tóxicas que irritan la piel. Los ginecólogos des recomiendan tajantemente el uso de protectores diarios y jabones de higiene íntima ya que desregulan el PH natural de la zona genital, y desde que existe la alternativa de la copita de silicona, la recomiendan ampliamente para toda mujer, como reemplazo total de otros productos de higiene menstrual.

El riesgo de infecciones y de alergias es bien conocido por varias, la candidiasis vaginal es uno de los problemas más recurrentes que causa el uso de toallitas, compresas y tampones. Sin embargo, el síndrome de shock tóxico es aún más delicado, ya que puede cobrar vidas. El uso de la copita te protege de esta afección siempre y cuando recuerdes cambiarla frecuentemente, lo máximo que puede ser usada ‘de corrido’ son 12 horas, ahí hay que sacarla, lavarla, y luego se puede usar con normalidad.

Ahora, después de conocer las opciones de copita menstrual que hay en chile y algunas de las ventajas y desventajas de empezar a usarla, vamos a abordar la mayor de las dudas, y la pregunta que más se repite: cómo se usa la copita menstrual? Una cosa es leer en el manual que hay que introducirla de manera suave, y otra bien distinta es aprender en solitario cómo tener una rutina cómoda y simple con este nuevo artefacto, así que aquí compartiremos nuestra experiencia y las principales dudas que recibimos.

Al comprar tu copita, puedes encontrar en su interior un manual de uso que te explicará cómo insertarla, cómo sacarla, cuánto tiempo puedes tenerla puesta y cómo limpiarla. Sin embargo, a veces los folletos se quedan un poco cortos y necesitas escucharlo de alguien que ya lo haya hecho, cierto? Por eso les contaré aquí mi experiencia personal, ojo, que esto me pasó a mí y puede coincidir o no con lo que le pase a ustedes, cada cuerpo es diferente!

Experiencia personal

Hace varios años, como 3 o 4, compré una copita de marca ‘oficial’ en una feria. Intenté usarla varias veces, siguiendo las instrucciones, siguiendo consejos, y viendo tutoriales en youtube, pero nunca me sentí conforme con el resultado. Me costaba insertarla, sentía dolor e incomodidad al tenerla puesta, y era en general una mala experiencia que me dejaba frustrada. Después de eso, decidí seguir los últimos 3 – 4 años con una combinación de toallitas biodegradables (compradas en una tienda natural) y toallitas de tela hechas por una amiga. Las biodegradables vienen de Europa y eran caras, así que eran como “emergencia” para los momentos que estaba fuera de mi casa, y las de tela eran para estar en casa, se usan como las normales, y luego se remojan con agua fría y se lavan con jabón suave (usaba uno marca Ecos, biodegradable). Ahora hay unas toallas de tela muy bonitas y buenas que se llaman Miss Moon Reutilizables, en instagram es @missmoonreutilizables.

4 años después -este verano- decidí volver a intentar con la copita. Hace 4 años no existían tallas, así que este verano fue más fácil elegir y tener la opción de usar una talla S. Finalmente, fue fácil usarla, se sintió des complicado, natural, y fluyó todo. Qué pasó entremedio? cambios en la manera de comprender el mundo, mucho yoga, trabajo de piso pélvico, respiración ovárica, sanación del linaje, compartir con otras mujeres, cortar vínculos tóxicos, y amor propio por camionadas. Nuestra matriz es donde guardamos las emociones, y darle comprensión y atención a este espacio, comprenderlo como sagrado, es un camino que tuvo impactos más allá de lo que imaginaba, como poder usar -y amar- mágicamente la copita, de un día para otro.

Ahora en concreto, cómo fue el cuento? Bueno, venía en un envase bonito, con manual de instrucciones y una bolsa de tela. La herví en una olla limpia para esterilizarla, y luego quedó lista para su uso. En el baño, siguiendo el manual de instrucciones, elegí una posición cómoda, con un pie en el suelo y el otro doblado apoyado en el borde de la tina (era bajita, también puede ser apoyada en un piso o el wc), ya que hacer esto permite que los músculos del piso pélvico se relajen y podamos insertarla más fácilmente. En el manual salía una forma de doblar la copita que encontré no tan cómoda, así que intenté varias otras, finalmente me quedé con el doblez que se ve en la foto, doblo hacia adentro un borde, y presiono este doblez fuerte con mis dedos pulgar y corazón, mientras con el índice empujo suavemente en la dirección correcta.

Eso, la dirección. Es súper importante saber que nuestro cérvix cambia de posición durante el ciclo menstrual. Muchas veces, producto de la falta de conocimientos, tratamos de insertar la copita hacia arriba y eso provoca dolor. Las invito a tocar esta parte de nuestra cuerpa, y conocer la inclinación del canal vaginal durante la menstruación, en mi caso, es hacia atrás, levemente inclinado. La inserción de la copita es tremendamente fácil sabiendo esto, sólo hay que presionar un poco sobre la piel lubricada (con agua o un poquito de lubricante Mia luna) hacia atrás y levemente hacia arriba, y la copita ya habrá quedado en el lugar adecuado.

Ahora viene revisar que esté bien puesta. Normalmente, una correcta inserción hace que la copita quede bien puesta de inmediato. ¿Cómo es bien puesta? al tirar del ‘palito’ se produce sensación de vacío, no se siente molestia, la paletita de silicona apenas se asoma (hay que buscar un poquito con los dedos para tomarla firme), y al introducir suavemente un dedo podemos tocar la base de la copita y sentir que se expandió, o desdobló por completo. Ahora estamos listas, las primeras veces usé un protector de tela por si había quedado mal puesta y tenía un poco de goteo, pero nunca pasó nada.

Cómo hago para cambiarla. En el manual sale que hay que vaciarla cada 4 a 6 horas, así que hice eso al principio. Al día ya me había dado cuenta que mi flujo es muy poquito, así que dejé pasar más tiempo y fue aún más cómodo. La vacié cada 10 horas y sentí que ese es mi ritmo. En internet y en el manual sale que es obligatorio vaciarla máximo cada 12 horas por salud, así que alcanza justo para dormir.  Para cambiarla voy al baño cuando ya ha pasado el tiempo suficiente (8 a 10 horas en mi caso), me lavo las manos, y ahora hago la maniobra sentada en el wc, siento que es más cómodo y más fácil así. Primero inserto la punta del dedo índice suavemente hasta tocar la base de la copita, y presiono un poco para doblarla en la base, así rompo el vacío que estaba hecho, entra aire, y logro que se suelte. Aquí todo pasa ultra rápido, con el dedo corazón y pulgar tiro hacia abajo sujetando super firme la patita de silicona, mantengo el dedo índice donde estaba, y de repente ya está afuera y la tengo en la mano. Creo que un error que cometía antes, era sólo tirar la patita, porque como está al vacío va a tirar tu piel y eso provoca dolor. Para mí ha sido súper importante descubrir eso, siempre soltar el vacío antes de sacarla. Cuando ya estoy lista con eso, la vacío, la lavo con agua del lavamanos (sí, sigo sentada, elijo baños que tengan el lavamanos bien cerca), y cuando está limpia la vuelvo a poner. Si quieren tener relaciones, pueden hacer como este ‘break’ de la copita, la dejan en la bolsa de tela, y después para usarla se vuelve a enjuagar, porque es más fácil ponerla cuando está un poco mojada.

Volver a ponerla es cada vez más fácil, ya sabes cómo tomarla, de qué forma estás más cómoda, y te vas relajando. Si a veces siento que quedó bien puesta de ubicación, pero no se termina de abrir, trato de elongar un poco y moverme, y los músculos la llevan hacia su posición correcta, les juro que no falla. Siento que sacarla y tratar de volver y volver a ponerla sólo provoca irritación, entonces es mejor tirar del palito hacia abajo para que la base esté a buena altura, y moverse hasta que quede ok. Al final del ciclo, hay un día donde intuitivamente se sabe que ya no es necesario usarla, ese día uso protector de tela. En una ocasión tuve que comprar protectores “normales” por una emergencia, y tuve malas consecuencias de inmediato 🙁 nunca más.

PREGUNTAS FRECUENTES 

(que ustedes nos enviaron)

Provoca dolor al ponérsela? No necesariamente! por supuesto que puede pasar, sobre todo si en tus primeros días experimentas dolor e inflamación, para eso puedes leer nuestra guía de cuidados naturales, y encontrarás alternativas para aliviar el dolor. Lo ideal es encontrar una forma cómoda de doblarla e insertarla, además de trabajar en nuestra habilidad de tonificar y relajar el piso pélvico.

Cuál comprar? Puedes revisar en el cuarto párrafo de este post las mejores opciones que encontramos, sí o sí recomendamos que sea una marca certificada por una entidad de salud, no vale la pena ahorrar en esto, además, la copita en sí, más que una inversión es un ahorro a largo plazo. La encuentras en tiendas naturales.

Cómo se usa? Puedes revisar este post de Mia Luna, y nuestra experiencia personal descrita más arriba, principalmente, se dobla, se inserta como si fuera un tampón, y recolecta el flujo menstrual por algunas horas. Luego hay que sacarla, lavarla y volver a insertarla. Esto es inmediato, no es necesario esperar ni dejar pasar tiempo al vaciarla y lavarla.

Cómo ponérsela bien? sigue la dirección natural de tu anatomía, el canal vaginal está inclinado hacia atrás, no es directamente hacia arriba. Empuja suavemente con la ayuda de tus dedos.

Cómo hacer que se abra? Nuestra técnica principal es alongar y mover las caderas hasta que los músculos se encarguen de darle su posición correcta. También sirve pujar un par de veces, que cumple la misma función.

De qué material están hechas? Las copitas certificadas están hechas de silicona hipoalergénica de uso médico, con las otras, lamentablemente no se sabe.

Voy a tener goteo al usarla? Idealmente no. Si está bien puesta, está “al vacío” entre las paredes de la vagina, así que no hay espacio por donde tener goteo de flujo. Sin embargo, es normal que al principio no siempre nos quede perfecta, y puede haber un poquito de goteo, aquí es recomendable proteger tu ropa con una compresita de tela.

Me duele ponerla. Puede ser por muchas razones! puede que estés usando una copita muy grande, o muy rígida, que tu piso pélvico esté con tensión, que esta menstruación esté siendo particularmente dolorosa, o que no estés relajada al insertarla. Puedes probar con un lubricante suave, o elongar caderas y piernas antes de ponerla. Si nada funciona, siempre puedes optar por toallitas y protectores de tela, recuerda que no todos los cuerpos son iguales, y eso también está bien.

PD: para este post, quisimos darnos el tiempo suficiente con la copita, y comprarla por nosotras mismas, así nuestra opinión no está influenciada por ningún tipo de alianza ni canje.