San Pedro de Atacama es considerado como uno de los destinos más importantes de Chile y el mundo. Es prácticamente una parada obligada para todo viajero o mochilero chileno o extranjero, que guste de las montañas, la arena y los deportes extremos…y el calor!

En cuanto decidimos realizar nuestros Talleres de Oficios a lo largo de Chile, sabíamos que era una buena oportunidad para visitar lugares y atractivos que por una u otra razón no conocíamos. Fijamos nuestro primer taller en la ciudad de Antofagasta, y estaba claro cual sería el destino que elegiríamos. El viaje desde Santiago hasta Antofagasta nos tomó cerca de 18 horas, en bus. Los viajes en avión son dificultosos en situaciones en las que debes andar con muchos bolsos o mochilas, mientras que en bus puedes llevar prácticamente lo que sea.

Una vez concluídos los talleres que teníamos planificados, nos embarcamos (en bus otra vez) a la localidad de San Pedro de Atacama. Es un viaje de unas 5 horas, que recomendamos tomar a primera hora de la mañana (nosotros partimos a las 7 am. Llegarás a San Pedro un poco después de las 12 del día, para comenzar tu travesía!

Al llegar al pueblo, y si no tienes un alojamiento previamente reservado (como fue nuestro caso), es esencial llegar muy temprano, pues no querrás ponerte a buscar un buen lugar para dormir en horas de la tarde/noche. Desde el terminal a la plaza son unos 10 minutos caminando, por la calle Caracoles, que es la principal calle de la localidad y corresponde casi en su totalidad a uso peatonal.

En la plaza, en la esquina de Le Paige con Toconao, encontrarás una oficina de turismo, que dispone entre otras cosas de una lista con todos los alojamientos de la zona (hoteles, hostales, cabañas y camping), con sus respectivos precios y ubicaciones, además de todos los servicios que ofrecen cada uno de ellos. Recomendamos tomarte tu tiempo para investigar y seleccionar lo que mejor se acomode a tus necesidades (comodidad, ubicación, seguridad).

Nosotros nos quedamos con la señora Angélica, en su hostal CKury Lickan, que pueden encontrar en la página Airbnb (también cuenta con una app). Está ubicado en la calle Tocopilla, poco después de la esquina con Licancabur, llegando al museo del meteorito. Aquí hay varias opciones de alojamiento, cocina común, baños y duchas con agua caliente.

Aribnb es nuestra aplicación favorita para encontrar alojamiento, principalmente porque es segura y te permite conocer comentarios de primera fuente de huéspedes anteriores. Si quieres comenzar a usarla, ingresa a la página o descarga la app en este link. Con él obtendrás $24.000 de descuento en tu primera reserva 🙂

Después de nuestros días ahí, nos cambiamos de alojamiento. Esta vez, a través del sitio Workaway contactamos al hostal Valle del Desierto, donde nos quedamos por una semana. La modalidad de esta plataforma es muy sencilla. Trabajas 5 horas diarias, por 5 días, y a cambio tendrás 2 días libres para hacer lo que quieras. Todo esto incluye alojamiento y comidas a convenir con cada lugar.

Una vez que cuentes con alojamiento, llega la hora de planificar y recorrer. Habíamos escuchado bastante acerca de lo caro que era San Pedro, pero si te das el tiempo de conocer el pueblo, podrás encontrar más de algún negocio que se acomode a tus necesidades y posibilidades. Nosotros encontramos un negocio en la calle Licancabur con gran variedad de productos, frutas y verduras, y a precios incluso más económicos que en Santiago y otras ciudades grandes de la zona centro del país. Puedes revisar nuestro post acerca de qué alimentos preferir si te encuentras de viaje 🙂

Y bueno, llega la hora de pasear. San Pedro es conocido por su riqueza ancestral, su patrimonio cultural y sus parajes desérticos. Partiremos por nombrarles algunos de los atractivos con los que cuenta el pueblo en sí:

  • Pueblo de Artesanos: llegamos a San Pedro con la intención de conocer, pero también de poder observar la artesanía local, aquel arte en el que se plasma la esencia de la cultura atacameña. Existen muchos puestos y negocios de artesanía en el pueblo, pero lamentablemente la mayoría de los productos no corresponden a artistas locales, sino a productos fabricados en masa de manera industrial. Sin embargo, el pueblo de artesanos es la excepción. Es el lugar a visitar si lo que buscas es arte local de verdad. Puedes encontrar esta galería justo al lado del terminal de buses del pueblo, por lo que si viajas por este medio, ya sabes por donde partir!

  • Plaza de San Pedro: es el pulmón verde del pueblo, y  parada obligada de todos los turistas que llegan a este lugar. Posee frondosos árboles como Algarrobos y Chañares, sitios para sentarse y conexión a internet gratuita. Además, es el lugar de reunión de músicos y artesanos.

  • Galería de Artesanía: Otro lugar en el que puedes encontrar artesanía local es en la galería que se encuentra justo al frente de la plaza, por la calle Le Paige, y que tiene una salida a la calle Licancabur. Eso sí, debes buscar minuciosamente, porque hay varios puestos que tienen sólo artesanía genérica.

  • Paseo Caracoles: la calle caracoles es un paseo peatonal que cruza todo el pueblo, desde el terminal hasta el río San Pedro, es la avenida principal. Encontrarás varias tiendas, incluídas un banco y dos farmacias, junto con artistas callejeros que exponen su arte a todos los que transitan por el paseo. También hay lugares para comer, pero siempre recomendamos que te abastezcas de tus propios insumos y prepares tus propias colaciones :).

  • Iglesia de San Pedro de Atacama: construída en el siglo XVII, y declarada Monumento Nacional de Chile en 1951, es uno de los vestigios más importantes de la cultura atacameña. Se encuentra en pleno centro del pueblo, a un costado de la plaza por la calle Le Paige.

  • Museo del Meteorito: ubicado al final de la calle Tocopilla, en dirección norte, este museo posee una colección de meteoritos y minerales encontrados en toda la extensión del Desierto de Atacama.

El mejor medio para moverte por el pueblo es en bicicleta. Con ella no sólo podrás recorrer el centro, sino que también podrás alejarte un poco hacia los diferentes Ayllu que rodean a San Pedro. Además, estarás utilizando un medio de transporte amigable con el medio ambiente y muy beneficioso para tu salud. Podrás encontrar arriendo de bicicletas en las calles Caracoles y Licancabur. El mejor precio que encontramos fue el de $3.000 por bicicleta por 6 horas, tiempo más que suficiente para recorrer los alrededores y atractivos más cercanos.

A continuación, lo que visitamos en bicicleta:

  • Pucará de Quitor: es un Monumento Nacional, construído en el siglo XII por la cultura atacameña, también denominada Likan Antai. Está ubicado a 2 kilómetros al norte del pueblo, saliendo por la calle Licancabur, doblando a la derecha en la calle Calama (está todo señalizado). El camino es un tanto pedregoso, pero no supone mayor dificultad. El ticket de entrada cuesta $3.000 p/p. Necesitarás cerca de una hora para recorrer a pie la totalidad del lugar (la bicicleta la dejas estacionada afuera, con el candado que te entregan al momento del arriendo).

  • Valle de Catarpe: ubicado a tres kilómetros del pueblo, siguiendo el mismo camino que hacia el Pucará de Quitor, encontrarás un desvío poco antes de llegar a este monumento. Debes continuar hasta un portón de control, donde por $2.500 p/p podrás entrar a recorrer el valle y los diferentes puntos de interés (te entregarán un mapa con el detalle de estos sitios). El lugar que más resalta es la Quebrada del Diablo, un circuito natural para bicicletas rodeado de quebradas y rocas de más de 20 metros de altura. Necesitarás una hora para recorrer toda la quebrada, y cerca de dos horas para recorrer todo el valle.

  • Valle de la Muerte: uno de los destinos más famosos de este lugar, y probablemente uno de los más impresionantes. Ubicado a poco más de dos kilómetros del pueblo, siguiendo la carretera en dirección hacia Antofagasta. Puedes tomar este camino siguiendo la calle Licancabur en dirección Oeste. Verás una salida a mano derecha, donde se encuentra el portón de entrada. Deberás cancelar $2.000 p/p para poder ingresar. Recorrerás cerca de media hora en bicicleta hasta que llegues a la Gran Duna, lugar donde se practica Sandboard. También es el lugar donde se estacionan autos y bicicletas. Sin embargo, te recomendamos no dejarla ahí. Será un tanto agotador, pero puedes caminar con tu bicicleta al lado por unos 800 metros a traves de un sendero marcado en la duna, hasta llegar al mirador del Valle de la Muerte. Aquí podrás observar el valle en todo su esplendor, sus diferentes formaciones, y todo el cordón volcánico mirando hacia el este. Luego de un descanso, te recomendamos seguir hacia el oeste, arriba de tu bicicleta. Saldrás por la otra entrada al valle, y debes continuar por el camino hasta que llegues a la carretera que habías abandonado al principio, donde emprenderás el regreso al pueblo, ahora por fuera del valle. De esta manera, podrás llegar a nuestra siguiente parada 🙂

  • Mirador de Kari (Piedra del Coyote): ubicado al costado derecho de la carretera (en dirección a San Pedro), es uno de los lugares más populares para tomar fotografías del Valle de la Luna. Eso sí, debes cancelar $3.000 para poder ingresar, y lamentablemente (aunque entendible), ya no se puede tomar fotos en el borde de la piedra, por lo que pierde un poco su encanto. De todas maneras, la vista del Valle es maravillosa, y sigue siendo un lugar que vale la pena visitar. Pero ojo, les tenemos un dato…

  • Mirador Licanantay: si continúas por la carretera, y sólo unos 500 metros más adelante, encontrarás este mirador que posee una privilegiada vista al Valle de la Luna. ¿Lo mejor? Totalmente gratis 🙂

  • Valle de la Luna: tal vez el destino más popular de esta zona. Si bien existen diversos tour a precios relativamente económicos, te recomendamos ir en bicicleta. De esta forma, podrás recorrer la totalidad del valle (incluyendo las Tres Marías y las Cavernas de Sal) con total autonomía y tranquilidad. Si vas en auto particular, también pueden ingresar en él, pero de nuevo, te instamos siempre a preferir la bicicleta como medio de transporte principal. Desde el pueblo a la entrada del valle son cerca de dos kilómetros, en dirección sur oeste. Debes cancelar $2.500 p/p. En total, podrás recorrer el valle en unas tres horas, quizás cuatro 🙂

     

  • Laguna Cejar: otro lugar muy conocido de la zona. Está ubicada a unas 2 horas en bicicleta desde el pueblo, por lo que significa un esfuerzo mayor. Este fue uno de los destino que no visitamos, por la distancia, y principalmente porque nos pareció excesivo el costo para ingresar ($17.000 p/p).

  • Aldea Tulor: sitio arqueológico ubicado a unos 7 kilómetrosal sur del pueblo, siguiendo por la calle Tocopilla. Es uno de los asentamientos más antiguos del norte de Chile, y el lugar perfecto a visitar si lo que quieres es sumergirte en la cultura atacameña. Sin embargo, te recomendamos tener precaución con los perritos que hay en el camino. No porque te vayan a hacer algo, sino que siguen a todo el que les hable o les dé algo de comer. A nosotros nos siguió una perrita muy cariñosa que jugó con nosotros todo el camino hasta la aldea. Lamentablemente, las encargadas de la entrada (también debes cancelar para ingresar) nos negaron el acceso por ir con nuestra amiga, sugiriéndonos que con una soga la amarrásemos en un tronco. Por supuesto, preferimos seguir paseando y jugando con nuestra amiga perruna 🙂

Existen también muchos sectores denominados Ayllus que puedes recorrer en bicicleta. Sin embargo, existen otros atractivos destacados en la zona, pero que cuentan con una gran desventaja: la distancia. A menos que tengas un estado físico extraordinario y poseas tus propias bicicletas, necesitarás de un auto particular o un tour para poder visitarlos. Existe la opción de arrendar vehículos en el pueblo, pero por comentarios que escuchamos y leímos, no se los recomendamos. Nosotros realizamos dos tours con la agencia Layana, ubicada en la calle Tocopilla, llegando a Caracoles. Nos contactamos con ellos a traves de Denómades, agencia turística para la cual trabajamos como fotógrafos.

Los tours que realizamos fueron:

  • Lagunas Escondidas de Baltinache: te adentrarás en el Salar de Atacama, rodeando la Cordillera de Domeyko, hasta llegar a estas 7 lagunas de aguas color turquesa, de las cuales sólo la primera y la última son aptas para el baño. Todas las lagunas están rodeadas por rocas de sal, lo que le entrega un contraste de colores increíbles. El trayecto a este lugar es un tanto sinuoso, pues el camino es bastante pedregoso, pero valdrá totalmente la pena. Precio del Tour: $19.000 p/p. Entrada: $3.000 p/p.</p

  • Lagunas Altiplánicas: es un tour bastante completo. Comienza a las 7 de la mañana, siendo la primera parada la Laguna Chaxa, ubicada en el corazón del Salar de Atacama. Está inmersa en la Reserva Nacional Los Flamencos. Precisamente tendrás la oportunidad de observar a estas aves, aunque intenta no molestarlas, son sensibles al ruido. La entrada cuesta $2.500 p/p. El viaje continúa hacia las Lagunas Miscanti y Miñiques, ubicadas a más de 4.200 metros sobre el nivel del mar. Procura hidratarte bien antes de subir para que no tengas problemas con la altura. El paisaje es sencillamente hermoso, aunque bastante frío y con mucho viento. La entrada cuesta $3.000 p/p. Luego de eso, comienza el retorno al pueblo, pasando en el camino por las localidades de Socaire y Toconao.

Otros destinos turísticos de interés que esperamos poder visitar en otra ocasión son el Salar de Tara y el Valle del Arcoíris, que dejamos fuera de nuestro itinerario por las condiciones climáticas.

Finalmente, queremos compartir contigo algunos tips y comentarios para que tu viaje a San Pedro de Atacama sea todo lo que esperas. Puedes revisar también nuestro post Tips de Viaje 🙂

  • Hidratarse: es el desierto más árido del mundo, y créenos cuando te decimos que no pasarás más de un día sin percibirlo. Es esencial beber al menos dos litros de agua diaria. Es importante tener cuidado con el agua que tomamos, pues a pesar de que el agua de San Pedro es potable, no es recomendada su ingesta de manera directa. Si es posible, utiliza un filtro, o asegúrate que el lugar en el que te hospedes posea uno. Evita comprar agua envasada, pues no sólo es excesivamente cara, sino que también contribuye al uso de plásticos que podrían ser totalmente evitables. Recuerda llevar tu botella reutilizable. Nosotros utilizamos Klean Kanteen.

  • Prepara tu propia comida: en la misma línea del punto anterior, te invitamos a gestionar tu propio alimento. Busca un buen negocio local, compra los alimentos frescos y prepara tus propias colaciones. No sólo te aseguras de comer bien y sano,  sino que el ahorro al final del viaje será importante.

  • Abrigo: si bien las temperaturas representan totalmente la ubicación del lugar (20º promedio en un día de invierno), la presencia de fuertes vientos provenientes del oeste al atardecer pueden significar un mal rato para tu salud. Procura andar siempre con un polerón o corta vientos a mano.

Esperamos que hayas disfrutado esta pequeña reseña acerca de nuestra aventura conociendo San Pedro de Atacama. Si tienes algún comentario, dato o tip, compártelo con nosotros más abajo 🙂