Hace un tiempo hablamos de Mindfulness, la corriente del bienestar que nos enseña a mantener nuestra mente y atención en el momento presente, para sentirnos mejor, más conectadxs, y prevenir el estrés y la ansiedad. 

Be here now. Habitar el presente

Puedes encontrar el post anterior sobre mindfulness haciendo clic aqui. En Andes Guardianes habitualmente hablamos de llevar una vida más slow y pausada, por eso quisimos compartir nuestros 10 pasos simples para un día más mindful y más lento. Pequeñas cosas que nos ayudan a diario. Te invitamos a ponerlas en práctica y ver cómo tu realidad se transforma 🦋

  1. Al despertar. Para empezar bien el día, es importante que al despertar dejemos que nuestro cerebro se ajuste a la luz natural y nuestra mente encuentre un espacio seguro. Resistir la urgencia de revisar el teléfono, tablet o computador nos ayudará a que no saltemos de lleno a pendientes y estímulos. Vivir el presente sin mirar la pantalla por el mayor tiempo que podamos es ideal, ojalá hasta llegar a tu trabajo.
  1. Lo simple. Mantener una rutina simple y consistente al despertar y levantarnos, nos ayuda a encontrar calma, a empezar el día de manera tranquila, y mantener esta mentalidad a medida que pasan las horas. Para estar en el momento presente, nos ayuda usar nuestros sentidos. Oler el desayuno, escuchar el pancito como cruje, sentir la tela de la ropa al vestirse. Usar nuestros sentidos nos ayuda a conectar con el aquí y ahora sin entrar en esa corriente de pensamientos y pendientes que nos lleva a la ansiedad.
  2. Caminar. Camina en tu trayecto al trabajo, puedes bajar un poco antes de la micro, o estacionar la bici y salir a caminar una cuadra antes de entrar. Camina y observa, mira tu entorno, las personas, los colores, escucha los ruidos, siente la temperatura, cómo está el día de hoy? Mantén tu conciencia en lo que está ocurriendo, lo que te rodea.
  3. Elongar. Muchas veces se subestima la importancia de darle cariño a nuestro cuerpo. Elongar ayuda a aumentar la irrigación de sangre a los músculos, a relajarlos y aliviar la tensión que provoca estar en la misma posición mucho rato, frente al escritorio, manejando, en metro, etc. Dedica 5 minutos de tu día a elongar, sintiendo cada músculo y el recorrido que hace. Sentirás cómo mejora tu ánimo y cómo puedes dormir mejor muy pronto.
  4. Agradecer. La gratitud es uno de los mayores regalos que nos podemos entregar. Agradecer antes de comer es una buena manera de enviar energía positiva al universo. Agradece a quien cocinó, quien preparó, quien cosechó y quien sembró los alimentos que vas a comer. Entrega gratitud y abrirás un intercambio de cosas buenas 💕
  5. El sol es vida. El sol es el padre Dios o la deidad masculina en muchas de las culturas de nuestros antepasados, y rendirle honores al menos 10 minutos al día nos ayuda a generar la cantidad de vitamina D que necesitamos, levanta el ánimo, y nos permite conectar con el entorno. Recibe sus rayos -idealmente en los antebrazos- por un ratito cada día y verás como te ayuda.
  6. Menos tv. Al comer, al leer, al cocinar, al existir, menos tv nos hace súper bien! Eres consciente de la información que recibes en segundo plano mientras la tv está encendida? Apágala y entrégale toda tu atención a la tarea que estás haciendo, a las personas con las que compartes y a tus propios pensamientos.
  7. Oscuridad. Evitar las luces fuertes al menos una hora antes de dormir, como la tv, el compu y el celu, nos ayuda a conciliar el sueño más fácilmente, dormir profundo y descansar mejor. Puedes bajar la intensidad de las luces, usar velas, u otra fuente tenue de iluminación mientras te preparas para dormir, volvamos al fuego!. Tu cerebro lee la luz en el ambiente e interpreta estas señales, así te sentirás preparadx para descansar.
  8. Infusiona. Preparar infusiones nos trae al presente, y es una manera de darnos una pausa mental aunque estemos en una situación estresante. Qué diferente es lanzar una bolsa de té, agua y dos sacarinas y seguir con la rutina, a detenernos, hervir agua, seleccionar hierbitas, flores, o cortezas, preparar una infusión, olerla y finalmente beber. Estar presente en los pasos que requiere preparar una infusión es darnos un cariñito extra y un momento de pausa.
  9. Antes de dormir. Hacer una lista -mental o escrita- de 5 cosas que agradeces de este día que acaba de pasar. Repetirlo día a día hará que se convierta en un hábito, y así tendrás la costumbre de agradecer y ver lo bueno en cada día que pasa 🌈✨