Paseo casi obligatorio de los habitantes de la zona de los valles de chile, el litoral central -también conocido como la Ruta del Litoral de los Poetas-  se ubica en la quinta región de Valparaíso, y recibe su nombre gracias a ser lugar de residencia de ciudadanxs ilustre, hacedores de música, poesía, literatura y artes como la folclorista Violeta Parra y los poetas Vicente Huidobro, Pablo Neruda y Nicanor Parra.

Hace más de un año (literalmente el 28 de septiembre del 2017) cuando empecé a escribir esta nota, viajé por primera vez sola a la costa central. Había estado un par de veces en casas de amigxs, celebrando algún cumpleaños, pero sin salir de la cabaña o turistear más allá de la playa más cercana. Esta vez, hospedada en el hostal La Casa Barco, largas fueron las noches con navegado y sopaipillas, desayunos de pan amasado y mermeladas caseras, y tardes al sol conversando con la dueña de casa, una joven muy amable que cuida el hostal de su familia.

En esta visita, ella me contó que Las Cruces -donde me estaba hospedando- solía ser un balneario donde literatxs, bohemixs e intelectuales pasaban el tiempo entre playa, reuniones sociales, y activismo político (del bueno por supuesto!). Antiguas familias ocupaban las casonas, y la vida social y cultural subía como la espuma de la tarde. Con el paso del tiempo, el centro cultural se trasladó a otros lugares, y la costa central agarró mala fama, gran parte de la responsabilidad la tienen los noticieros, según dicen acá, que muestran las mismas imágenes de playas llenas y basura en la arena año tras año.

Después de esta visita, inesperadamente la vida se configuró para que pudiera llamar hogar a estas playas, y me vine a probar suerte a Cartagena, una ciudad preciosa a orillas del océano Pacífico. Antes de venir a vivir aquí había escuchado cosas no tan buenas de la gente y del pueblo, pero siempre pienso que no hay lugar feo para quien sabe encontrar lo bonito.

Acá me di cuenta que en Cartagena hay un sentido de comunidad fuerte, colectivos que reivindican las demandas sociales, y movimientos medio ambientales insertos desde las escuelas hasta los organismos públicos (les recomiendo seguir a la biblioteca Laten Denciosa y Espacio Rossi en redes sociales!). En cartagena casi todo el mundo es MUY amable -digo casi para no idealizar-, veo gente que elige comprar local, las ferias se llenan y las caseritas traen las verduras recién cosechadas, viene gente del interior a vender sus productos artesanales, y es súper fácil olvidarse de que existen las transnacionales, sólo hay un mall y un par de supermercados y casi nunca están llenos, el apoyo a los pequeños negocios y el comercio informal late fuerte en cada esquina de San Antonio.

En Cartagena se trabaja por el bien común, y por la dignidad de las personas. Los trabajadores del puerto la tienen clara, se convoca a marchas de no + AFP, de la hora del planeta, por los derechos de los trabajadores, y más, porque en esta costa hay poder en la gente! Además, acaban de inaugurar el partido Comunes San Antonio, encuéntralo en redes sociales aquí. Sin embargo… en Cartagena ocurre algo terrible los fines de semana: vienen los turistas. Esos turistas que mueven el comercio, que generan lucas, que llenan los locales… los mismos que le hacen tan bien a la economía local, dejan el basural en la playa.

El basural. A pesar de que la Muni de Cartagena es tremendamente eficiente en su quehacer, muchas veces no da abasto! He visto los basureros reventados cada finde largo, la playa llena de vasos, bombillas, botellas y latas cada lunes. Y ahí me doy cuenta que eso de que “las empresas se tienen que hacer responsables” es una mala excusa para no educarnos nosotrxs mismxs. Educarnos en no dejar desechos en la calle o la playa, educarnos gestionar mejor los desechos que tenemos (recicla? repara? reutiliza?), educar nuestros hábitos de consumo y dejar de comprar tanta cuestión, repensar nuestras compras y analizar: es mejor que mi basura esté en un basurero y no en la calle? El basurero también es el planeta, no es lo mismo? Por qué mejor no me propongo reducir mis desechos? Y así, educándonos constantemente, porque herramientas e información tenemos de sobra, pero planetas donde vivir, no.

El basurero también es el planeta, no es lo mismo? Por qué mejor no me propongo reducir mis desechos? Y así, educándonos constantemente, porque herramientas e información tenemos de sobra, pero planetas donde vivir, no.

Qué visitar en el litoral de los Poetas

En el Litoral de los Poetas se recibe a lxs visitantes con los brazos abiertos! la comunidad es amable, y siempre encontrarás paz en este lugar único, pequeños pueblos costeros rodeados de naturaleza, acantilados, zonas de biodiversidad, humedales, esteros, desembocaduras, y oficios tradicionales de la zona central de Chile. Sólo recuerda cuidar siempre el lugar donde estés, el planeta es nuestro único hogar.

El Quisco: en este pequeño pueblo de roqueríos extensos y atardeceres turquesa se encuentra Isla Negra, la mítica casa de Pablo Neruda y Matilde Urrutia. El actualmente cancelado escritor y poeta, escribió en esta casa el aclamado Canto General.

El Tabo: en mapudungún Tafü, ‘morada de brujos’, el Tabo es hogar de Santuarios de la Naturaleza como la laguna El Peral, el Santuario de la Naturaleza Quebrada de Córdova, y fue hogar de nativos picunche, que montaron su asentamiento cerca del centro del pueblo, y también en la zona de Llolleo. Existen vestigios de su paso por estas tierras, como conchales, piedras tacitas y otros instrumentos.

Las Cruces: desde la orilla de la playa se vislumbra la casona que sería el último hogar del gran Nicanor Parra, el antipoeta, el hombre imaginario, activista, hacedor, torcedor de la pluma, rimador de la prosa y guitarrero del verso. Aún no se torna en museo, pero puedes caminar desde la playa chica hacia el sur, pasar por los tradicionales puestos de dulces, y agarrar unas buenas olas antes del atardecer.

Algarrobo: el epicentro de los veraneantes, tanto en invierno como en verano, algarrobo atrae turistas a sus agüitas mediterráneas y arena clara. Este sector es hogar de las mejores fondas de la costa, unas empanadas que sólo compiten con las de Longotoma y Concón, y el mítico Canelo – Canelillo, aca

Cartagena: hogar y tumba del poeta Vicente García-Huidobro, en los cerros de Cartagena se encuentra el museo que lleva su nombre, donde podemos encontrar pertenencias, vida y obra del célebre creador de Altazor. El mundo está amueblado de nuestrxs ojos. En Cartagena encuentras además acceso al Humedal Río Maipo, que puedes conocer en este post.